Con este capítulo he querido presentar uno de mis pensamientos hacia la muerte de una persona, el de que no solo muere un ser vivo, sino que también muere una historia.
Cada uno de nosotros hemos recorrido un camino, hemos construido nuestra persona, nuestra vida y en ese camino hemos experimentado sensaciones varias: Alegría, tristeza, sorpresa, orgullo, decepción...
Pero la muerte puede acabar con todo en tan solo aun momento, en cuestión de segundos el camino se acaba, la historia finaliza y aunque estemos mentalizados, nunca estaremos preparados.
Compañeros... amigos... lectores... disfrutad de vuestros seres queridos como si fuera cada día el último día con ellos, este es el consejo más grande que os puedo dejar ❤️
Hardventure sigue... ¡Por ellos!